El eurodiputado Adrián Vázquez Lázara ha enviado una carta formal al servicio de catering del Parlamento Europeo tras encontrar en la cantina un plato titulado «pulpo a la gallega» que, según explica, no guarda relación reconocible con la receta original.
Una cuestión de fidelidad
En la misiva, Vázquez señala que el plato falla en ingredientes, aspecto y «espíritu». Con un tono irónico, compara el nombre del plato con llamar «gaita a una vuvuzela» o «paseo campestre al Camino de Santiago», subrayando que, aunque los gallegos son pacientes, el pulpo es una línea roja.
Las propuestas
Lejos de buscar un conflicto, el eurodiputado propone dos soluciones «plenamente europeas»:
- Ajustar la receta: Limitarse a los ingredientes básicos (pulpo, patata, aceite y pimentón).
- Cambiar el nombre: Sugiere llamarlo «pulpo reinterpretado en clave centroeuropea» para evitar confusiones.
Vázquez concluye su carta ofreciéndose como voluntario para una misión técnica de asesoramiento con el fin de que la institución aprenda a preparar correctamente el plato más emblemático de Galicia.

