En la madrugada del martes 8 de diciembre de 1896 el SS Salier, trasatlántico alemán de más de 3.000 toneladas, se hundió en los bajos de Corrubedo conocidos como As Basoñas, frente a Porto do Son, a tres millas de la costa, dejando 281 muertos. Hemos descubierto su ancla en una rotonda de Muros. Pero fue uno de los naufragios gallegos que en su día dieron la vuelta al mundo en las alas tintadas de la prensa.
Ante la falta de pruebas el tribunal de investigación de Bremerhaven el 2-2-1897 no se atreve a fijar una causa. Citan que por las adversas condiciones atmosféricas pudo sufrir daños en timón o máquinas siendo arrojado a los acantilados. El tribunal considera más factible una aproximación a la costa al errar el rumbo por «la fuerte desviación de la corriente y la desaparición de las luces de los faros» (por la niebla). Los fantasmas de la Costa da Morte parecen hacer presión, más que alguna falta de maniobrabilidad del viejo buque. Pero debemos informar que el barco no derivó sobre la costa sino que se perdió a varias millas y con mucho fondo.
El hallazgo del ancla así lo valida. La prensa lusa el día 15 de diciembre ya advierte de la macabra presencia de docenas de cuerpos en la costa. Un mes después, el 15 de enero, el Bataviaasch Nieuwsblad de Yakarta recoge las palabras del comandante del barco español Luchana denunciando la rapiña por parte de los vecinos del cargamento del trasatlántico que aparece flotando entre Corrubedo y cabo Vilán.

Testigos probables sí los hubo, como acredita Juan Campos en «Náufragos de antaño». El capitán Tausendfreund del vapor Antwerpia afirmó que navegando por la costa de Finisterre en la noche del 7 al 8 escuchó un «terrible griterío», probablemente del hundimiento de un gran crucero de pasaje. Su barco luchaba contra el temporal que le había causado grandes daños y no pudo prestarle auxilio. En la zona del cabo Finisterre la goleta sueca Hoganas estaba rescatando al capitán Salversen y otros diez hombres del naufragado Emilie. El torreiro de Corrubedo pierde las referencias de Sálvora y Vilán a la medianoche por la niebla. El día 8 por la tarde ve pasar frente a la costa en dirección norte-sur cajas y otros restos de un posible siniestro.
Un periodista anónimo de Gaceta de Galicia anotó los 51 emigrantes subidos en A Coruña: Manuel Otero Pérez (no subió), Feliciano Francisco, Felipe Aledo Calvo, Generosa Montes y una hija, Apolinar Rodríguez, Lope González Lagares, Ángel Caviella Rivera, José Manuel Vázquez y un hijo, Juan Faraldo López, Cándido Sánchez Pereira, Carmen García, Manuela Eiroa Pardiñas, Carlos Mompín, Antonio Miranda Álvarez, Rosenda Baamonde, Manuel Rodríguez Viño, Antonio María Caldeira, José Freire Otero, José Franco, su esposa y un hijo, Felipe Expósito, Josefa Fernández, Antonio Balado Pérez, Antonio Montenegro, Josefa Mosquera, Manuel Quende, su esposa y dos hijos, Josefa Rey, María Josefa Hermida, Juana Tomé Rodríguez, Manuel Varela, Josefa García Neira, Cándida Estrada, Rosendo Valle, su esposa y dos hijos, Gerardo Feito, José Otero Pérez, Avelino Llanedo Estrada y Jesús López Torres. Embarcó aquí el cocinero Francisco Pena, tenía cinco hijos.

EL ECO EN LA PRENSA MUNDIAL
La prensa desde los tiempos del HMS Serpent alimentó la leyenda negra de nuestra costa. Sus desgraciados sucesos alcanzaron por los cables del telégrafo y las agencias todo el orbe. Lo veremos en otros muchos casos, en el Dom Pedro o el Salier. El excelente blog Cabo Corrubedo sobre el naufragio del SS Salier (martes 8 de diciembre de 1896) cita la falta de información en los periódicos nacionales en los tres días posteriores «Pero no sucede lo mismo con la prensa británica, en la que al menos dos cabeceras (el South Wales Earth y el Evening Express) ya informan en sus ediciones vespertinas del jueves 10 que la agencia Press Association había recibido a las 10.40 un telegrama desde Hamburgo en el que la Lloyd’s Agency, casa aseguradora de formidables tentáculos, presagiaba una posible tragedia». Preguntados al respecto, Messrs. Keller, Wallis and Company, que eran los agentes en Londres de la Norddeutscher Lloyd, arguyen no saber nada. Tranquilizan a los lectores, no navegaban ingleses.
El viernes 11, decenas de noticias confirman el siniestro. Y no sólo en España (El Correo Gallego, Gaceta de Galicia, La Iberia, La Unión Católica o El Imparcial) sino también en muchos otros países como Holanda (Algemeen Handelsblad), Alemania (Berliner Börsen-Zeitung), Gales (Evening Express, South Wales Echo), Italia (La Stampa), Inglaterra (Leeds Mercury, Morning Post, London Daily News), los Estados Unidos (Iowa State Bystander, The Evening Bulletin, The Evening Star). El 12 de diciembre, la información llega a Australia (The Argus, The Adelaide Observer) y Nueva Zelanda (The Wairarapa Daily Times, Auckland Star). En general leemos titulares diáfanos. «Terrible naufragio», «Enormous loss of life», «Great Disaster at Sea», «Catastrophe Maritime». La revista de prensa cotejada por el citado blog nos aporta algunas curiosidades. La principal, el enorme eco mundial del hecho.

REVISTA DE PRENSA
HOLANDA. Algemeen Handelblad. Editado en Amsterdam sacó ese mismo día el suceso en primera plana. «Después de abandonar el puerto de La Coruña, fue destruido durante un huracán cerca del cabo Corrubedo, al sur de Finisterre».
IRLANDA. Evening Herald. Este medio dublinés incluyó una ilustración del trasatlántico hundido, que era propiedad de la compañía germana Norddeutscher Lloyd (o NDL). Como ocupantes, mencionaba 65 tripulantes y 210 pasajeros.
ALEMANIA. Berliner Börsen-Zeitung. Dos veces al día salía este rotativo berlinés. El largo texto, publicado el día 12 en su edición matinal, aludía incluso a las circunstancias del infortunado capitán Wempe, que dejaba viuda y dos niños.
INGLATERRA. The Standard. Amplia información en este rotativo londinense. La noticia menciona cerca de 300 muertos y ningún superviviente.
DINAMARCA. Jyllands-Posten. Con sede en Aarhus. El hundimiento del Salier fue llevado a su portada replicando telegramas emitidos desde Vilagarcía, Bremen y Colonia.
ESTADOS UNIDOS. The Roanoke Daily Times. Esta gaceta editada en la ciudad independiente de Roanoke, al suroeste de Virginia le dedicó más de 150 líneas al desastre y, bajo el titular «An ocean horror», apuntaba 381 muertos [100 más que la cifra real].
MÉXICO. The Mexican Herald. Este rotativo en lengua inglesa escribió setenta y tantas líneas, señalando, entre otras cosas, que la Norddeutscher Lloyd había alcanzado un acuerdo con una naviera italiana para venderle el viejo barco.
NUEVA ZELANDA. South Canterbury Times. La noticia había llegado a las antípodas tan solo cuatro días después de la noche del desastre. Este periódico editado en Timaru aludía a un hecho significativo en la trayectoria del Salier: el de haber conectado Alemania con Australia en épocas pasadas. Fue el primer buque de la poderosa NDL en llegar hasta allí.
BRASIL. Jornal do Brasil. El tercer diario más antiguo del país carioca también llevó la desgracia a primera página.
FRANCIA. La Justice. Con sede en París y fundado en 1880 por Georges Clemenceau, el día 13 confirmaba la noticia del naufragio en los bajos de Corrubedo y ofrecía unos cuantos datos sobre el buque: de su nacimiento en Hull en 1875 a sus 3.214 toneladas de arqueo. También su destino final: la Argentina.
PORTUGAL. Commercio de Portugal. Cita el naufragio del Salier el domingo 15. La noticia refiere la abundancia de cadáveres que estaban arribando a las playas próximas al siniestro.
AUSTRALIA. The Singleton Argus. Se publica en Nueva Gales del Sur. De frecuencia semanal en aquel tiempo, su portada le dedicó unas breves líneas en las que mencionaba las nacionalidades preponderantes en las víctimas: «Russians, Galicians and Spaniards». Rusos, españoles…y gallegos de los Cárpatos (entre Polonia y Ucrania).
NORUEGA. Nordenfjeldsk Tidende. Editado en el municipio de Levanger, más de un centenar de palabras ocuparon una parte de la portada para aludir al accidente.
INDONESIA. Bataviaasch Nieuwsblad. A Yakarta llegó el eco del naufragio el 15 de enero del año siguiente en uno de los principales diarios de las Indias Orientales Holandesas. En este caso, lo que se reporta aquí es una supuesta información suministrada por el comandante del barco español Luchana según la cual abundante cargamento procedente del trasatlántico alemán ha aparecido flotando entre Corrubedo y cabo Vilán, y que los residentes están rapiñando.
PUERTO RICO. La Correspondencia de Puerto Rico. Apenas cinco líneas que refieren la aparición en los bajos de Corrubedo de un «vapor sumergido con la proa destrozada, sin chimeneas ni palos» que presuntamente sería el SS Salier.
